miércoles, 25 de febrero de 2009

Los efectos del buen Gobierno en la ciudad

Pan y Hermafrodita



Artemis, según cuenta la leyenda tuvo un séquito de sesenta hijas de Océano y todas las jóvenes que deseaban acompañarla debían hacer voto de castidad. Sus sacerdotisas eran todas vírgenes y cuando se casaban debían abandonar la Orden sagrada. La leyenda de Calipso, cuenta que fue seducida por Júpiter y al ser descubierto su desliz, por el abultado vientre Artemis la expulsó de su séquito.

Cuenta Ovidio la historia del fruto del amor entre Hermes y Afrodita. Hermafrodita es un joven adolescente, que llega a un lago, cuyas aguas son límpidas hasta el fondo. Allí lo ve Salmacis, una náyade voluptuosa, quien se queda extasiada al observar su belleza. La joven exclamó ardiente: “Yo te amo, te deseo y quiero compartir contigo mi lecho”.

El joven Hermafrodita, que ignoraba el amor se lanzó despavorido a la fuga. Ella, entonces se alejó para no intimidarlo. Él se desnudo, creyendo que nadie lo observaba y jugó con las olas. La ninfa, sin embargo, observándolo, presa del deseo lo abrazó por la fuerza y estrechando su cuerpo sobre el cuerpo desnudo del muchacho, invocó: “Que no pueda este joven separarse de mí, ni yo de él”.

Los dioses la escucharon y juntaron sus cuerpos; ambos crecieron bajo el aguijón del tiempo, como si fueran la rama de un mismo árbol, pero participando de su doble naturaleza. Y así nació Hermafrodita, un ser con sexo masculino y femenino a la vez.

El cuadro muestra el momento en que Pan huye despavorido cuando, tras intentar flirtear con Hermafrodita levanta la sábana para descubir que se trataba de una increíble mujer-hombre.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Princesa (Popular)


Anoche soñé contigo

era un cuento de hadas

tú eras mi príncipe azul

y yo tu princesita encantada.

Tú besabas mis labios,

yo tu piel acariciaba...

pero cuando desperté,

y ví que tú no estabas

quise dormirme otra vez,

pero el Sol no me dejaba.

martes, 24 de julio de 2007

138 Soneto de William Shakespeare


When my love swears that she is made of truth

I do believe her, though I know she lies,

That she might think me some untutored youth

Unlearnèd in the world's false subtleties.

Thus vainly thinking that she thinks me young,

Although she knows my days are past the best,

Simply I credit her false-speaking tongue:

On both sides thus is simple truth suppressed.

But wherefore says she not she is unjust?

And wherefore say not I that I am old?

Oh, love's best habit is in seeming trust,

And age, in love, loves not to have years told.

Therefore I lie with her, and she with me,

And in our faults by lies we flattered be.

Poema 15 (Pablo Neruda)


Me gustas cuando callas porque estás como ausente,

y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.

Parece que los ojos se te hubieran volado

y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma

emerges de las cosas, llena del alma mía.

Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,

y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.

Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.

Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:

déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio

claro como una lámpara, simple como un anillo.

Eres como la noche, callada y constelada.

Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Distante y dolorosa como si hubieras muerto.

Una palabra entonces, una sonrisa bastan.

Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

viernes, 20 de julio de 2007

La estudiante (Pablo Neruda)


Oh tú, más dulce, más interminable
que la dulzura, carnal enamorada
entre las sombras: de otros días
surges llenando de pesado polen
tu copa, en la delicia.
Desde la noche llenade ultrajes, noche como el vino
desbocado, noche de oxidada púrpura
a ti caí como una torre herida,
y entre las pobres sábanas tu estrella
palpitó contra mí quemando el cielo.
Oh redes del jazmín, oh fuego físico
alimentado en esta nueva sombra,
tinieblas que tocamos apretando
la cintura central, golpeando el tiempo
con sanguinarias ráfagas de espigas.
Amor sin nada más, en el vacío
de una burbuja, amor con calles muertas,
amor, cuando murió toda la viday nos dejó encendiendo los rincones.
Mordí mujer, me hundí desvaneciéndome
desde mi fuerza, atesoré racimos,
y salí a caminar de beso en beso,
atado a las caricias, amarrado
a esta gruta de fría cabellera,
a estas piernas por labios recorridas:
hambriento entre los labios de la tierra,
devorando con labios devorados.

Shakespeare


Esos labios que Amor forjó en sus manos

dijeron un sonido que era de "odio"

a mí, que me moría por su causa:

mas cuando ella vio mi infeliz estado,

llegó la caridad pronto a su pecho

reprendiendo a su lengua que, dulcísima,

ya estaba muy hecha a la condena suave

y le enseñó otra forma de saludo:

"odio", dijo añadiéndole un final,

lo mismo que un día agradable sigue

a la noche, la cual como un demonio,

desciende desde el cielo hasta su infierno;

"odio",dijo alejándose del odio,

y me salvó la vida: "mas no a ti".